| Inicio > Historias > ¿QUÉ FUE LA SAGA DEL CLON?: UN NEGOCIO REDONDO (EN TEORÍA) | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
¿QUÉ FUE LA SAGA DEL CLON?: UN NEGOCIO REDONDO (EN TEORÍA)
De Spider-Man supongo que no hay mucho que decir: superhéroes urbano, casado con Mary Jane, tiene una tía un poco pava llamada May, etc. Quien haya visto las películas sabe todo lo necesario sobre el personaje, así que no me extenderé demasiado en este punto. Lo que sí hay que especificar es que, a principio de los 90, Spider-Man era uno de los personajes más famosos del Marvel y del mundo del cómic. Tal era la estrella del personaje que disfrutaba de cuatro series mensuales: Amazing Spider-Man, Web of Spider-Man, Spectacular Spider-Man y la más reciente, Spider-Man a secas. Además, tenía una serie trimestral llamada Spider-Man Unlimited, y el villano Venom disfrutaba de una media de tres, en ocasiones cuatro, series limitadas al año. En resumidas cuentas, mientras que héroes como el Capitán América o Daredevil sacaban al mercado doce o trece tebeos al año, nuestro amigo trepamuros podía lanzar un mínimo de sesenta. El personaje no había conseguido este éxito de la noche a la mañana, ni mucho menos. Su popularidad era la consecuencia de tres décadas ganándose el favor de los lectores gracias, principalmente, a una serie de guionistas de gran calidad (Stan Lee, Gerry Conway, Roger Stern, Tom DeFalco o J.M. DeMatteis, entre otros) y unos dibujantes que, sin ser los mejores de su generación, sí que habían dado una impronta muy particular al trepamuros (Steve Ditko, John Romita, Ross Adreu, Sal Buscema, Al Milgrom, Ron Frenz, Todd McFalane, Erik Larsen o Marc Bagley, por citar sólo a algunos).
Por un lado Fingeroth pensó que sería buena idea, pues daría más coherencia a los argumentos, aunque también obligaría a los fans a comprar todos los cómics del trapamuros. Y es que, por poner un ejemplo, Amazing tenía una circulación estimada de 353.000 ejemplares mientras que Web apenas llegaba a las 200.000 copias; sin embargo, si el fan de Spider-Man tenía que leerse todos los títulos, las ventas aumentarían... al menos en la teoría.
Lo cierto es que los compradores tenían un dinero limitado para gastar en cómics, y además dichos años (mediados de los 90) eran de crisis en el mundo del cómic, es decir, se estaban perdiendo más lectores de los que se ganaban. Esto quiere decir que un lector tal vez podía comprarse un cómic al mes del trepamuros, pero cuatro suponía un esfuerzo económico mucho mayor. Si la trama poseía suficiente calidad, el esfuerzo valdría la pena y el lector sacrificaría otras series (o vicios burgueses como desayunar); si la trama carecía de fuelle, el lector no sólo no compraría nuevos cómics, sino que abandonaría el que ya compraba, al ser ininteligible sin las otras series. Todo iba a depender, por lo tanto, de la calidad que tuvieran las nuevas aventuras que Danny Fingeroth y su equipo de guionistas escribieran. 2010-08-16 11:54 | 6 Comentarios Referencias (TrackBacks)URL de trackback de esta historia http://gadesnoctem.blogalia.com//trackbacks/67537
Comentarios
|
Consigue mis libros
La explosión Marvel: Historia de Marvel en los 70
Los animales en la Historia y la Cultura
Los cómics de la Segunda Guerra Mundial
Archivos
DocumentosTu IP es: Enlaces indispensables
CRISEI
DIARIO DE UNA NIÑERA EN BIRMINGHAM (Alejandra Flores)
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
© 2002 Jose Joaquin
|