Inicio > Historias > EDAD DORADA

EDAD DORADA

Cuando era pequeño, mi madre comenzó a estudiar corte y confección. En parte era una necesidad práctica, pues teniendo un hijo pequeño en el colegio no faltaban pantalones y camisas con desgarrones, pero también una afición que le permitía hacerse su propia ropa o modificar cualquier traje antiguo que tuviera.

El principal efecto que tuvieron las clases de costura en mi vida fue que tuve que acompañar a mi madre todas las tardes, puesto que mi padre tenía dos trabajos y apenas lo veía. Entre los 8 y los 10 años, las clases las recibió en un centro social que dirigían unas monjas bastante simpáticas, empleando para ello una sala enorme (aunque posiblemente hoy me parecería mucho menos grande) llena de mesas alargadas.

Aunque generalmente tenía tarea que hacer, solían ser cosas bastante sencillas, por lo que una vez acababa los ejercicios me ponía a leer alguna cosa. De vez en cuando leía algún libro que sacaba de la biblioteca del colegio, aunque otras muchas veces me entretenía con algún cómic que mi madre me compraba para tenerme entretenido. Yo ya era un ávido lector de cómics desde los 7 años, y lo mismo disfrutaba con una historieta nueva que con una antigua, por lo que las librerías de segunda mano eran una auténtica gozada para mí (porque salía con un puñado de cómics) y para mi madre (porque le salía mucho más barato).

De aquellos años no tengo muchos recuerdos: mi abuela viviendo en nuestra casa tras la muerte de mi abuelo, las mañanas viendo Cajón Desastre, mi disgusto ante la serie Alf, mis profesores del colegio y algunos de los juegos del patio. Pero sobre todo recuerdo los cómics que leía por las tardes: la emoción de las Secret Wars, los giros sorprendentes de Factor X, mi fascinación ante la estética demoníaca de la saga Inferno, la atracción que sentía hacia la villana Iguana en la serie del Capitán América... montones y montones de sagas que leí con auténtica fascinación, en ocasiones porque eran muy buenas, en ocasiones simplemente porque era la primera vez que entraba en contacto con viejas ideas recicladas y, obviamente, a mí me parecían nuevas y originales.

En una ocasión, el guionista y editor Roy Thomas dijo que la Edad Dorada del cómic no era una época del siglo XX, sino una época en la vida de las personas: su infancia. No podría estar más de acuerdo. Para mí, los cómics de los años 80 fueron la Edad Dorada del cómic por el simple hecho de que todas las historietas que leí, salvando excepciones muy concretas, me parecieron maravillosas. Aún me lo parecen.


2012-10-10 08:28 | 4 Comentarios


Referencias (TrackBacks)

URL de trackback de esta historia http://gadesnoctem.blogalia.com//trackbacks/72513

Comentarios

1
De: Devils Fecha: 2012-10-10 21:44

¿Qué problema tenías tú con Alf, hombre? :)



2
De: CorsarioHierro Fecha: 2012-10-10 22:31

Llega la nostalgia.

SPOILER
POR SI COINCIDIMOS UN problema CON ALF fue ese fin inconcluso. Se que hay un largometraje final pero no contaron con los protagonistas humanos. Sería realista y creible que una simple familia de clase media no pudiera rescatar a Alf de alguna base militar pero no creo que fuera esa la razón. A no ser que los hubieran fusilado por colaboracionistas con el enemigo extraterrestre.



3
De: Jose Joaquín Fecha: 2012-10-11 17:19

Alf me parecía, por aquel entonces, una sería estúpida. La idea de que tuvieran a un alienígena en casa se asemejaba más a un primo excéntrico que a otra cosa me chocaba enormemente. Para mí, los alienígenas eran batallas en el espacio, culturas sorprendentes y poderes fantásticos.

Supongo que, por aquello de ser pequeño, me perdí los guiños y las bromas más adultas que tendría la serie.



4
De: Devils Fecha: 2012-10-12 14:21

A mi de niño sí me gustó Alf, y aún a día de hoy la premisa del alien comegatos escondido en la casa de una familia americana me parece gracioseta.

Sobre el tema de fondo ¿quién decía que la pratria de verdad era la infancia?. Y es una enfermedad que se agrava con la edad, como veo por ejemplo en mi padre. El brillo en los ojos que tiene cuando habla de sus Capitanes Trueno, los petardos caseros que hacían con clorato potásico, las comidas de su madre... no se lo veo hablando de nada más.

La nostalgia es un sentimiento curioso.



Nombre
Correo-e
URL
Dirección IP: 54.145.16.43 (c422671911)
Comentario
¿Cuánto es: mil + uno?



  

Consigue mis libros

La explosión Marvel: Historia de Marvel en los 70

La explosión Marvel: Historia de Marvel en los 70

Los animales en la Historia y la Cultura

Los animales en la Historia y la Cultura

Bajo el Sol naciente

Bajo el Sol Naciente

Los cómics de la Segunda Guerra Mundial

Los cómics de la Segunda Guerra Mundial

Don Juan Tenorio y Halloween

Don Juan Tenorio y Halloween

Archivos

<Diciembre 2017
Lu Ma Mi Ju Vi Sa Do
        1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31
             

Documentos

  • Aventuras de Carbonell
  • Chile
  • Cine y series
  • Clases y alumnos
  • Cosas que pasan
  • Cuentos
  • Dibujos y Pinturas
  • Doctor Who
  • GURPS
  • Historia
  • Historias que no se si me pasaron
  • Historieta y Literatura
  • James Bond
  • Musica y Radio
  • No se lo pierdan
  • Publicaciones
  • Rol y Videojuegos

  • Blogalia

    Blogalia

    Tu IP es:

    Blogs de Cádiz

    Yo soy blogadita

    Planet Blogaditas

    Enlaces indispensables

    CRISEI

    DIARIO DE UNA NIÑERA EN BIRMINGHAM (Alejandra Flores)


    © 2002 Jose Joaquin