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SUBRAYAR Y LEER

Los libros de la biblioteca de la universidad suelen pasar por muchísimas manos, y todos buscamos cosas diferentes en ellos: En ocasiones podemos leerlos por interés, otras veces para preparar un trabajo o una investigación, y también hay quien los usa para completar los apuntes de clase. Por eso, me parece una falta de cortesía cuando saco un libro de la biblioteca y está subrayado a lápiz. De hecho, me molesta que el lápiz haya dejado un trazo grueso que luego no se puede borrar. Obviamente, me cabrea si el subrayado es a bolígrafo. Y por supuesto, odio cuando, además, se han subrayado idioteces.

En una ocasión cogí un libro sobre la Segunda Guerra Mundial donde el autor, por aquello de romper el hielo, comenzaba diciendo algo así como “Cuando Heródoto, padre de la Historia, narró los conflictos griegos lo hizo pensando que su tierra había luchado la más sanguinaria y cruel de todas las guerras”. ¿Qué me encuentro subrayado? Heródoto. Y encima, un subrayado doble sobre padre de la Historia. A ver, seamos serios, ¿has cogido un libro sobre la Segunda Guerra Mundial y lo que te llama la atención es que Heródoto, un griego que vivió hace más de dos milenios, es el padre de la Historia? ¡Criaturita, lo tuyo tiene delito!

Peor aún es cuando una persona agarra un manual y subraya absolutamente todo, páginas tras páginas, salvando alguna “y” o algún “además”. Me imagino a esa persona riéndose para sus adentros, llena de felicidad, diciéndose a sí mismo: “¡Gracias a mi técnica de subrayado me voy a ahorrar el estudiar 20 palabras!” Porque se supone que subrayamos para resaltar ideas importantes, así que ya me dirán qué sentido tiene marcar todas las líneas de todos los párrafos de un libro.

A mis alumnos particulares, cuando los tenía, una de las cosas que intentaba enseñarles era a leer. Sé que suena tonto, pero este tipo de subrayados absurdos muestran que mucha gente no tiene ni idea de leer: Tal vez puedan pronunciar las palabras escritas, pero es indudable que no saben diferencias las ideas principales de las secundarias. Y es que el estudiante que no es capaz de hacerse sus propios apuntes está perdido, pues siempre dependerá de la memoria, y a medida que uno avanza en sus estudios los contenidos son cada vez más y más grande, y el disco duro se nos va quedando pequeño. Incluso si somos capaces de memorizarlo absolutamente todo, eso no tiene especial sentido si no sabemos relacionar las ideas, coger los conceptos principales y aunarlos en un discurso coherente: Memorizar sin comprender es una invitación a olvidar.


2012-01-25 10:17 | 4 Comentarios


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Comentarios

1
De: Nico Fecha: 2012-01-27 11:47

¿Estás hablando de la biblioteca de la universidad? Jo.



2
De: CorsarioHierro Fecha: 2012-01-28 07:30

Yo cometí alguno de esos pecados.
Por otro lado, yo tiendo a estructurar toda la información. Para que todo quede claro y organizado. (Hablo de los exámenes para mis alumnos).



3
De: Ky Fecha: 2012-01-30 08:53

Bueno, yo en la universidad era casi incapaz de estudiar sin subrayar. Era sorprendente, pero sin un lápiz en la mano estaba absolutamente desconcentrada y con él toda mi atención estaba en el papel. Y lo subrayaba casi todo, y la gente se reía de mí por ello. Pero es que yo nunca subrayé para resaltar las ideas importantes, lo hacía para mantener la cabeza centrada.

Tras ese ejercicio de concentración en el que dejaba mis apuntes bien rayados, atrapaba un par de folios en sucio y me hacía unos resúmenes a letra minúscula por los que todo el mundo (de nuevo) se reía, porque me decían que a dónde iba yo con chuletas de tamaño A4. Pero esas maravillas de resúmenes tenían el don de ser fácilmente transportables, y me los podía repasar allá donde fuera.

Finalmente, para las fórmulas imposibles buscaba un buen rotulador y me las pintaba en la mano. Todo el mundo de decía que qué hacía con chuletas tan enormes y visibles en la mano días antes del exámen, pero hiciese lo que hiciese (comer, leer, estudiar, subrayar o ir al baño) tenía eso volando por mi campo visual y se me quedaba en la cabeza. Para el exámen, alcohol y ya no están.

¿Que mis técnicas son más raras que un perro verde? Bueno, pues como yo :)



4
De: Jose Joaquín Fecha: 2012-02-01 20:28

Pues es bastante curioso, aunque en cualquier caso tus apuntes son tus apuntes, y a nadie fastidia el que los subrayes.



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