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UNA IMAGEN VALE MÁS QUE MIL PALABRAS

Cuando uno ve esta portada de Women in Crimen automáticamente se da cuenta de que la mujer que aparece en la portada es una criminal. Sin embargo, es interesante analizar los elementos que nos indican que estamos ante una mujer malvada:

 

 

Primero hemos de fijarnos en la vestimenta, la pose y el rostro. Nos encontramos ante una mujer con un cuerpo hermoso, pero que luce descaradamente con un batín abierto y con ropa interior atractiva, primer indicio de que no estamos ante una chica decente. Si su postura fuera coqueta o tímida, podríamos pensar que estamos ante una chica normal pillada en la intimidad o a una joven con su marido, pero las piernas cruzadas, la mirada fija y la mano levantada exigiendo que se le entregue algo nos muestra a una mujer que no siente timidez al mostrar su cuerpo, es decir, una mujer corrupta. Esa idea de corrupción se refleja en el rostro frío que contrasta con la belleza del cuerpo y en la cicatriz que surca la cara de la mujer, que nos recuerdan más a un gangster que a una dama.

Segundo, la mujer lleva dos elementos que se consideran masculinos: el cigarrillo y el revolver. Aunque hacia finales de los 40 ya era habitual que las mujeres fumasen, se esperaba que lo hicieran con feminidad, pero en la imagen lo que vemos es un cigarrillo mal sostenido por los labios, sin elegancia ni delicadeza, una manera de fumar “masculina”. Por otro lado, el revolver se considera un arma masculina (lo llevan soldados, policías y gangsters, todos ellos son hombres), y la firmeza con la que sostiene el arma nos deja claro que no la usa por primera vez, sino que está acostumbrada a emplear armas de fuego.

Por lo tanto, lo que estamos viendo es una serie de mensajes que el dibujo nos lanza, y que nos hacen comprender de manera inconsciente que esa mujer es una criminal. Donde debería de haber cálida sensualidad hay fría sexualidad, donde se esperaría a una dama en apuros nos topamos con una mujer resuelta. Obviamente, dentro de la revista, descubriremos que esta malvada mujer, que obviamente usa su sexualidad para conseguir sus objetivos y no para satisfacer a su pareja, acaba teniendo un justo castigo por subvertir el “orden normal” de las cosas.

Una imagen, qué verdad, vale más que mil palabras. Aunque sólo sea para mostrarnos la mentalidad de la época.




2011-08-17 09:07 | 2 Comentarios


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Comentarios

1
De: skullpirates Fecha: 2011-08-19 16:52

Y yo me pregunto... ¿que pensaría el autor de esa imagen si se encontrara con alguna de las chonis de hoy en día?



2
De: Jose Joaquín Fecha: 2011-08-19 21:45

Posiblemente que los rusos habían ganado la Guerra Fría. ¡Puto Truman que no quiso bombardear la China Roja con atómicas!



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