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HISTORIAS IMAGINARIAS EN LOS CÓMICS

Hace muchos años, allá por los 50 y 60, la editorial DC solía publicar de vez en cuando historias especiales de sus héroes más populares, Superman y Batman. Sabedores de que la editorial nunca les dejaría cambiar a sus personajes, los guionistas crearon “historias imaginarias” donde contaban a los lectores cómo podría ser el matrimonio de Superman y Lois Lane, quién sería el próximo Batman e incluso alguna que otra extravagancia como el matrimonio de Luthor con Lois. La historia hacía hincapié en que aquello era una historia ficticia, que al mes siguiente Lois seguiría siendo una chica soltera o Bruce Wayne seguiría siendo Batman.

 

Una divertida historia imaginaria en la que Lois Lane no soporta las supertravesuras de los superhijos que ha tenido con Superman.

 
 

La mejor de aquellas historias la contó Alan Moore a mediados de los 80, justo antes de que se relanzara a Superman de la mano de John Byrne. Moore, con bastante maldad y también bastante razón decía: “Esta es una historia imaginaria… ¿pero acaso no lo son todas?”

Efectivamente, muy pánfilo debiéramos ser para creernos que Batman, Superman y todos los demás superhéroes americanos existen. Sin embargo, como ya hablamos el otro día, en los cómics existe el concepto de la continuidad. Así, todo lo que se cuenta hoy tiene que estar de acuerdo con lo que se contó ayer y debe de ser la piedra angular de lo que se cuente mañana.

Originalmente la continuidad era un juego y una herramienta narrativa, pero muchos editores la acabaron convirtiendo más en un dogma, cortando toda historia que se saliese de la continuidad (aunque fuese muy buena) y apoyando toda historia que se basase en ella (aunque fuese rematadamente mala).

 

El los primeros años la continuidad no era un obstáculo. Aunque el Duende Verde conociese la identidad civil de Spider-Man, una oportuna amnesia permitiría que la serie sufriese pocos cambios. Cuando El Duende murió, la continuidad obligó que el villano fuera encarnado por otras personas (hasta hace una década, que lo resucitaron).

 

Por suerte, algunos editores se dieron cuenta de que aquello era un grave error. Tanto en Marvel como en DC explotaron series como What If…? o sellos editoriales como Else Worlds, donde se jugaba con mundos paralelos o historias que se salían de la continuidad. Más recientemente, la línea de Tom DeFalco MC2 presentaba un Universo Marvel donde una segunda generación de héroes había tomado el relevo. A su modesto éxito siguió la más que popular línea Ultimate, que cuenta desde cero las historias de nuestros superhéroes favoritos y el cómic The Exiles, donde se visitan diversos mundos paralelos. Y finalmente, hace unas semanas apareció X-Men Infinity, donde Chris Claremont cuenta las historias de los mutantes tal y donde la dejó cuando se marchó de Marvel en 1992, obviando todo lo que se ha contado después.

Muchos aficionados han puesto el grito en el cielo porque esas historias no son “reales”, es decir, si en Spider-Man Ultimate Kitty Pryde se besa con Spider-Man eso no se refleja en el resto de los cómics que no sean Ultimate; si en Spider-Girl Peter Parker pierde la pierna eso no afecta a los títulos del trepamuros, etc. Sienten, por lo tanto, que son historias falsas. Pero yo no puedo dejar de recordar aquellas palabras de Alan Moore… “¿acaso no lo son todas?”

Leer cómics no es un dogma de fe, simplemente  una diversión. Si un guionista me cuenta una buena historia, desarrolla bien a los personajes y demuestra coherencia, no hay razón para que me sienta engañado. ¿Me enfado porque las cosas que ocurren en las películas de James Bond no afecten a las de Terminator? ¿Me cabreo porque el uso de la magia de Harry Potter no es el mismo que hay en Crepúsculo? ¡Entonces qué me importa que las historias que cuentan en Spider-Girl no afecte a otros cómics! Son buenas historias, y sólo eso importa.

2009-07-01 10:35 | 3 Comentarios


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Comentarios

1
De: Macafú Fecha: 2009-07-01 10:44

De hecho, considero Spider-Girl uno de los mejores personajes que ha tenido Marvel en las últimas décadas.
Las aventuras de la joven May "Mayday" Parker mantienen esa esencia que diferenciaba a spidey del resto de los personajes de la factoría de las Ideas. Algo que ya le gustaría poder decir a los guionistas de los números actuales de la continuidad "original" del trepamuros.



2
De: Jose Joaquín Fecha: 2009-07-01 17:17

Actualmente Spider-Man no tiene malas historias, pero tuvieron que destruir mucho de lo que se había hecho anteriormente (el matrimonio con MJ, principalmente).

¿Por qué? Porque la continuidad sólo funciona cuando las historias son buenas y los guionistas saben lo que están haciendo.



3
De: Anónimo Fecha: 2016-02-24 01:04

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