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ME LLAMO CHARO GÓMEZ TRUJILLO

Buenas tardes. Me llamo Charo Gómez Trujillo, soy una mujer de mediana edad, de profesión mis labores, y estoy pasando unos días en este centro de recreo con mi marido Lorenzo y los dos niños, Andresito y Laura.



Mi Lorenzo es este hombre tan apuesto que está sentado aquí a mí vera cogiéndome la mano. Lleva toda la tarde así, mirándome cariñosamente, pero sin decir una sola palabra. Él es así; yo creo que nunca habla porque su jefe (don Álvaro, el encargado de los almacenes Soriano) es muy peleón, y basta que se le diga cualquier cosa para que salte hecho una furia.



A los niños no se los puedo presentar, tendrán ustedes que disculparme. Estarán afuera jugando, nadando en la piscina, o haciendo sabe Dios qué gamberradas. Son muy buenos hijos, no se crean, pero hoy día los niños se engolfan con mucha facilidad, y a mí me da miedo que estén mucho tiempo en la calle, porque ahí fuera lo único que se aprende es a hacer el golfo, a fumar y a escupir.



X X X



Buenos noches. Me llamo Charito Gómez Trujillo, para serviles a Dios y a ustedes. La verdad es que yo a ustedes no tengo muchas ganas de servirles, pero las monjas de Hermanas del Sagrado Corazón te pegan unos pellizcos tremendos si no te presentas así. Ahora porque está oscuro y no se ve, pero el otro día me pegaron uno que todavía me duele, ¡no se imaginan cómo lloré!



Si les soy sincera, yo lloro con mucha facilidad. Si estamos jugando a la rayuela y me caigo, en seguida se me escapan las lágrimas, y todo el mundo se cree que me he hecho daño, aunque sólo lloro de coraje. También lloro mucho en el cine; los sábados mi tía me lleva a la sesión infantil, y si al guapo están a punto de matarlo, me tapo la cara lloro hasta que se salva. También lloro mucho cuando estoy malita, pero es porque pienso en las inyecciones que pone el practicante, que duelen mucho.



Ahora mismo estoy malita, ¿saben ustedes? Hace tan solo un ratito vino una mujer muy guapa a verme a la cama. Como aún estaba medio dormida, al principio no sabía quien era y me llevé un buen susto. Luego comprendí que era mi mamá, que me traía una píldora. ¡Espero estar buena para mañana! ¡Qué aburrido es pasarse todo el día sola en casa sin nada que hacer!



X X X



Muy buenos días, aunque de buenos no tienen nada. Yo soy Charo Gómez Trujillo, viuda de don Lorenzo Rodríguez.



Mi marido llevaba ya unos días pachuchos con el estómago, y la pasada noche fuimos a las urgencias del hospital, a ver si le daban algo. Toda la noche esperando, y es que los hospitales están fatal, a menos que tengas parné claro, porque si tienes parné todo es estupendo.



Hoy me he despertado aquí en el hospital, y le he preguntado a una enfermera por mi marido. La chica, muy simpática, me ha dicho que mi Lorenzo se había muerto. Cáncer. Me he quedado atónita, primero porque la noticia no me ha sobresaltado como cabía de esperar, como si en el fondo supiera que aquello iba a pasar, como si ya estuviera preparada para saberlo; pero también me he quedado atónita porque la enfermera lo ha dicho con una tranquilidad pasmosa, como si me estuviese hablando de una película y no de una persona.



He querido avisar a Andrés, mi hijo, aunque no sé el número de su trabajo. También tenía que avisar a Laura, aunque ella vive fuera con su marido, y con eso de que hay que marcar el prefijo me lío con tantos números. La enfermera, no obstante, me ha dicho que todo está arreglado, que luego vendrá la familia, que ya todos están al tanto de que mi Lorenzo ha muerto.



Por primera vez en toda mi vida me siento sola, terriblemente sola.



X X X



Buenas tardes. Yo soy doña Rosario, la madre de Andresito, y les juro por lo más sagrado que no sé que hacer con este niño.



Hace unos días le encontré fumando detrás del mercado. ¡Qué vergüenza pasé! El padre Ramón me dijo que era normal, que a su edad los niños juegan a ser mayores, e incluso se vuelven respondones. Yo le he dicho que si mi Andresito se pone respondón, que no dude en darle una guantada, y que luego nos avise, porque en casa se lleva otra. Y es que a mí me da mucha pena, porque sé que sólo es un niño, pero prefiero tenerle de morros todo el día a que se me tuerza y me salga un descarado.



¿Por qué son tan difíciles los niños hoy día? Fíjense, hoy se ha puesto a jugar que tiene otro nombre.



“¡Andresito, dame un beso!” le llamo, pero no me ni hace caso. “¿Por qué no me das un beso, Andresito? ¿Acaso sigues enfadado?”



“No, si enfadado no estoy, pero es que yo no me llamo Andresito, me llamo Lorenzo.”



“No, tú te llamas Andresito, Lorenzo es papá.” le insisto, pero que va, él erre que erre, hasta que al final le sigo la corriente y me acaba dando el beso. Yo espero que el padre Ramón tenga razón, y simplemente esté jugando a ser adulto.



X X X



Acabo de despertarme en mitad de la noche y un silencio absoluto lo inunda todo. Cuando era pequeña y me despertaba en la oscuridad siempre me sentía aterrorizada, pues no recordaba dónde estaba y creía que, en el silencio de la madrugada, mi familia había desaparecido, dejándome totalmente sola.



Hoy no tengo miedo porque sé dónde estoy. Llevo dos años viviendo aquí, en la residencia de ancianos San José. No obstante, como padezco demencia senil, muchas veces creo que estoy en un hotel, en mi casa, en una cafetería o en el colegio.



Hoy no siento terror porque sé que no estoy sola. Siempre que la necesito viene una cuidadora joven, muy guapa, que algunas veces me recuerda a mi madre. Una vez por semana viene mi Andresito, que ahora es un señor adulto que peina canas, y que cada día me recuerda más a su padre. Con menos frecuencia viene Laura, mi niña, y trae a sus niños. El más pequeño, Lorenzo, es el vivo reflejo de su tío.



Es algo excepcional que tenga la cabeza clara. Posiblemente la próxima vez que les vea no les recuerde quienes son, ni siquiera recuerde haberles conocido. Algunas veces ni siquiera recuerdo que mi marido falleció hace ya veinte años. Dentro de unos meses tal vez no recuerde siquiera quien soy, tal vez no conserve ni los más remotos de mis recuerdos. Pero aquí, esta noche, sé quién soy. Me llamo Charo Gómez Trujillo.

2008-01-15 08:55 | 2 Comentarios


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Comentarios

1
De: Jaberwockian rhapsody Fecha: 2008-01-15 12:53

triste, muy triste



2
De: Kitty Fecha: 2008-01-15 20:23

O.O



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